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sábado, 30 de julio de 2011

OBJETIVIDAD Y PLURALISMO: ¿SÓLO ESTAS DOS OPCIONES…?



No hay pretensión más simbólica en el oficio periodístico que la objetividad. Si este concepto ideal no existiera, tambalearía la base comercial de la comunicación. Me refiero a la credibilidad.

“La objetividad periodística: una pretensión tan desmedida como la de aprisionar el reflejo de las aguas de un río, que en un instante son y en el siguiente dejan de ser. Sin embargo, esa objetividad es la garantía que el lector busca para poder creer”
[1]. Toda acción comunicativa noticiosa o informativa se basa en la credibilidad; reporteros, presentadores y medios de comunicación deben mantener una imagen de veracidad para ser considerados como emisores serios de información. Para cumplir este fin, utilizan términos como neutralidad, imparcialidad o impersonalidad. Sin estos ingredientes publicitarios, los receptores no escogerían al medio y no consumirían la información por ellos emitida.

¿INFORMAR PARA QUÉ?


Nunca antes, como en nuestra época, la información ha adquirido un valor comercial tan exorbitante. Parece que cual una horda de zombis, los seres humanos hemos entrado en una vorágine informativa. Más aún con las nuevas tecnologías como herramientas que han adquirido un valor fundamental en las prácticas cotidianas.

Internet, por ejemplo, se ha convertido en un instrumento que facilita la participación ciudadana, sin embargo, es simplemente una herramienta de acceso para facilitar los procesos, no debemos cometer el error de trasladar o equiparar la labor del comunicador en su continua elaboración de información e interacción en el acto comunicativo. La función de esta herramienta será el permitir el ejercicio del derecho a la libre expresión, para dar cuenta de que la comunicación puede hacer uso de sus instrumentos para ejercer la “libertad”, tomando en cuenta las políticas de Estado para que no se acentúe la brecha digital existente. “…Sobre todo por Internet, que constituye un medio de comunicación y de acceso a la información rápido, barato y eficiente que vino a modificar la conciencia empresarial y de los particulares, creando nuevos espacios de intercambio cultural, político y social”
[1].